la sirena sitges

La sirena de Pere Jou recupera su estado original

La restauración ha permitido efectuar una profunda limpieza

La mítica y emblemática escultura de La Sirena -obra de Pere Jou y que fue culminada el 1965- ya está a punto para lucir como en sus orígenes.

La restauración llevada a cabo por iniciativa de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento y el Consorcio del Patrimonio de Sitges ha permitido recuperar una obra que había sufrido los efectos de la corrosión, provocados por su ubicación a tocar del mar.

La escultura es actualmente en Can Hoz -que provisionalmente se ha adaptado como taller de restauración para llevar a cabo esta actuación- y se trasladará en las próximas semanas a su emplazamiento actual: el espigón de la Punta.

La restauración ha tenido como finalidad estabilizar la pieza y recuperar su espíritu original.
El proceso de actuación se inició ha con un desalación de la obra y continuó con una profunda y exhaustiva limpieza de la escultura, para eliminar las sales solubles y las impuritats que había adquirido: desde chicles hasta pintadas, pasando por todo tipo de microorganismos.

La tarea ha incluido una estabilización del metal, con un tratamiento inhibidor, además de actuaciones de reintegración y protección en su superficie.

La restauración ha corrido a cargo de Mamen Fradera. Una profesional con un amplio currículum en actuaciones de recuperación de esculturas de valor patrimonial y artístico, bajo la supervisión de Pep Pascual, restaurador de los Museos de Sitges.

La escultura tenía su capa notablemente dañada.

Su ubicación, accesible a la gente -aunque durante años fue un pedestal a la Ribera- la convirtió en excesivamente vulnerable y objeto de un desgaste continuo.

Además, los efectos del mar, la humedad y el aerosol marino habían generado unas formaciones enriquecidas de sales que se depositaban en sus interiores y que tenían como consecuencia la corrosión.

Pere Jou comenzó a confeccionar La Sirena en 1955, cuando la moldeó en yeso.

Cuando el escultor murió, en 1964, un grupo de intelectuales de Sitges promovieron una suscripción popular, que permitió la fundación de la pieza en bronce para su posterior instalación, bajo la Punta.

Desde hace décadas, La Sirena es una de las esculturas más emblemáticas de Sitges.

La restauración de La Sirena forma parte del plan de la Concejalía de Cultura y el Consorcio del Patrimonio de Sitges para recuperar esculturas patrimoniales de la vía pública.

El año pasado se efectuó la restauración y actuación preventiva del monumento al Dr. Robert (Josep Reynés, 1907), en la plaza del Ayuntamiento, y próximamente se hará lo mismo con el arcángel de la Casa Lola Anglada, también en la plaza del Ayuntamiento, uno de los edificios que forman parte del complejo de Maricel.

El plan también prevé intervenir en la mejora de las placas de los premios de los concursos de alfombras de flores de Corpus que hay en varios edificios del centro de la ciudad.