La Academia del Cine Catalán distingue los cines centenarios de El Retiro y el Casino Prado

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La Academia del Cine Catalán distingue los cines centenarios de El Retiro y el Casino Prado

Cines centenarios El Retiro y el Casino Prado La institución, presidida por Isona Passola, homenajeará a las 13 salas centenarias de Cataluña

que aún están en activo entre ellas El Retiro y el Casino Prado.

El acto tendrá lugar el próximo 27 de octubre, coincidiendo con el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual.

Coincidiendo con el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, las dos salas de cine centenarias de Sitges, El Retiro y el Casino Prado,

recibirán un homenaje de la Academia del Cine Catalán, en un acto institucional que tendrá lugar el 27 de octubre y que reconocerá un total de 13 salas centenarias.

Las salas de El Retiro y el Casino Prado ofrecen programación regular y, al mismo tiempo, son ejes fundamentales del Sitges-Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Sitges, Xavier Salmerón, destaca la

“labor de las dos salas de cine y su esfuerzo por mantener una programación estable a pesar de las dificultades que atraviesa también el ámbito cinematográfico.

Por lo tanto, quiero agradecer este reconocimiento de parte de la academia y felicitar a los dos cines de Sitges por este merecido homenaje “.

Comprometida con la recuperación del patrimonio histórico cinematográfico,

la Academia de Cine Catalán continúa con su línea de trabajo que inició en el año 2016 y, este año, rinde homenaje a todas aquellas salas de cine todavía activas que iniciaron sus proyecciones hace más de 100 años.

Son el Casino Prado (Sitges), El Retiro (Sitges), el Centro Parroquial de Argentona, el Cine Bosque (Barcelona), la Sala Mozart (Calella), el Casal Camprodoní (Camprodon), el Cine La Calandria (El Masnou) ,

el Cine Mundial (La Bisbal), el Fomento Mataroní (Mataró), el Teatro Cine Condal (Ripoll), el Cine Cataluña (Terrassa), los Cines Imperial (Sabadell), y el Cine Cataluña (Ribes de Freser) .

La Academia ha realizado una exhaustiva investigación para indexar todas las salas centenarias de Cataluña todavía en activo, y ha elaborado un catálogo en soporte digital, a cargo del periodista Toni Vall, que recoge la historia de todas ellas.

Un trabajo que culminará en el acto del 27 de octubre, Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, durante el cual se presentará una placa conmemorativa a los trece cines homenajeados.

La recuperación del patrimonio cinematográfico

Este reconocimiento de la labor realizada por las salas de cine centenarias en Cataluña se suma a las cuatro acciones llevadas a cabo por la Academia en la línea de la recuperación patrimonial en los últimos cuatro años:

en 2016 puso el foco en la Colegiata de San Vicente de Cardona, escenario de la legendaria película Campanadas a medianoche, y convertido en lugar de peregrinación para los estudiosos y seguidores de su director, Orson Welles.

El año siguiente se reivindicó la importancia de los Estudios Balcázar y de Esplugas City, referentes de la industria cinematográfica durante los años 60 y 70,

lugar esencial para entender el fenómeno de los spaghetti-westerns rodados y producidos en nuestro país.

El año 2018 fue el turno de los primeros estudios de cine sonoro de España, los Orphea Films y los Estudios Trilla, ubicados en la montaña de Montjuic.

Y el año pasado, la Academia se sumó al reconocimiento de la UNESCO de Terrassa como ciudad creativa en el ámbito cinematográfico.

Trece salas centenarias

Repartidas por todo el territorio, estas son las salas centenarias de Cataluña que todavía ofrecen programación regular a sus espectadores:

El Retiro (Sitges)

Activo como cine desde febrero de 1908, El Retiro es de las pocas salas que no cerraron con el estallido de la Guerra Civil, aunque fue confiscado y se convirtió en el Ateneo Cultural Proletario.

En los primeros meses se anunciaba como Cine Proletario, hasta que en marzo de 1937 recupera su nombre de siempre.

Los años 50 y 60 fueron los de máximo esplendor, a pesar de la competencia que mantenían con el Casino Prado y con el desaparecido Rialto.

Tras una reforma total de su interior, en el 1970 El Retiro se convirtió en la sede de la III Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror,

y lo fue hasta 1992, manteniéndose hasta ahora como sala complementaria del Festival.

En 1989, la Generalitat le concedió el Premio de Cinematografía a la Mejor sala de exhibición.

Casino Prado (Sitges)

El Casino Prado Suburense es una Sociedad Recreativa y Cultural sin ánimo de lucro fundada en 1877.

Las primeras proyecciones de cine datan de 1911 y 1920 está documentada la primera sesión de cine en el jardín.

El cine sonoro llegaría 10 años después. Con el paréntesis de la Guerra Civil, durante la cual se convirtió en “La casa del pueblo”, sede de encuentros

y refugio de urgencia, el Prado siguió funcionando, con una época dorada en los años 60.

Es fundamental en 1968: fue cuando comienzan las sesiones de cineclub, que se alargarán hasta el año 1982 (y que se reanudarán en 2014),

y tiene lugar la I Semana Internacional de Cine Fantástico, eslabón iniciática del hoy imprescindible Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña.

Centro Parroquial de Argentona

Fundado en 1914 bajo el nombre de El Recreo y traspasado casi inmediatamente al Patronato Obrero de San Isidro por el debido al poco beneficio generado, se convirtió muy rápidamente algo más que un cine, para convertirse en un espacio de encuentro y unión de la juventud del pueblo.

Tras dos cambios de manos y de nombre (también se dijo Cine Savoy y Cine España) obligados por la Guerra Civil, la parroquia lo recupera y queda rebautizado como Centro Parroquial.

En los años 40, se podía seguir al mismo tiempo la proyección de la película con las transmisiones radiofónicas de los partidos de fútbol de la jornada amplificadas desde la radio de la cabina de proyección.

A partir de los años 50, la sala apostó por ir haciendo periódicamente diversas mejoras de los sistemas de proyección y de sonido.

Hoy continúa funcionando, programando semanalmente cine en versión original y películas infantiles, y con personal voluntario.

Cine Bosque (Barcelona)

Hoy en manos de la empresa Balañá, el Bosque es el único cine centenario en activo de la ciudad de Barcelona.

Originalmente llamado Teatro del Bosque, por estar situado en el bosque que ocupaba La Fontana a principios del siglo pasado, inicia las proyecciones en 1906 combinándolas con zarzuelas y espectáculos de variedades.

En 1916 el edificio original es derribado y el escultor Pablo Gargallo es el encargado de la decoración de fachada que aún hoy preside el frontispicio del actual Bosque, inaugurado en 1965 con una sola sala para 1.000 espectadores que lo convirtió en uno de los cines con más público de Cataluña.

Después de dos años cerrado, en el año 1998 comenzó su trayectoria como multisalas.

Sala Mozart (Calella)

Cuando en 1904 llegó el cinematógrafo y comenzaron las sesiones de películas y zarzuelas cortas, el Teatro La Constancia, de Calella, comenzaba un nuevo período.

En 1926 cambiaba de nombre y adoptaba la actual.

A lo largo de los años, en la Mozart sobrevivió con todas las variantes posibles: no se detuvo nunca la actividad, ni durante la Guerra Civil, y entre los 50 y los 80 acogió las sesiones comprometidas ya veces casi clandestinas del Cineforum.

En 1988, la Mozart recibe el reconocimiento de la Generalidad de Cataluña a la Mejor sala de exhibición de cine de Cataluña para la difusión del cine catalán.

Con el apoyo del Ayuntamiento, sigue existiendo como espacio social, popular y urbano. Actualmente forma parte del Ciclo Gaudí.

Casal Camprodoní (Camprodon)

En diciembre de 1907, el Casino Camprodonense (así se llamaba desde 1883) hizo su primera sesión de cine.

Convertido durante la Guerra Civil en cuartel por las tropas franquistas y por la Falange, en 1944 pasa a llamarse Cine Casino, y durante dos décadas se proyectan Películas, adaptándose a las novedades del mercado, como el primer 3D o el Cinemascope.

En 1967, un incendio lo destruye, y cambia de sede y de nombre para pasar a decir Casal Camprodoní, tal y como lo conocemos.

Digitalizado desde 2015, el Casal Camprodoní sigue llevando semana a semana el cine en el Valle de Camprodon.

Cine La Calandria (El Masnou)

Con un inicio de proyecciones oficial fechado en 1914, en el Cine La Calandria de El Masnou ya funcionaba un cinematógrafo desde 1910.

Durante muchos años, la sala fue conocida popularmente como el Circo, por su forma circular, que recordaba a los emblemáticos circos romanos.

Con buena salud durante toda su historia, los años 50 y 60 fueron especialmente esplendorosos, con el auge de los exitosos programas dobles que a menudo dejaban gente fuera de la sala.

A los 80 se fidelizan nuevos públicos con ciclos monográficos y maratones nocturnas de películas y después de una década de estancamiento, con la llegada del nuevo siglo, el cine cambia de gestión y se moderniza con nuevas butacas y la digitalización de sus equipos.

Cine Mundial (La Bisbal)

Construido en 1914 por el empresario del corcho Robert Mercader, un cinéfilo apasionado que ya organizaba proyecciones en el patio de su propia fábrica desde dos años antes, el Mundial comenzó proponiendo programas completos de películas y espectáculos de variedades.

Tras ser colectivizado por la CNT y apropiado por la Falange, en 1939 la sala vuelve a sus propietarios de nuevo y abre sus puertas para vivir sus años más esplendorosos hasta finales de los 60.

En 1986 se lo queda el Ayuntamiento y hace una reforma completa que no ve la luz hasta 2007, cuando vuelve de lleno la actividad para convertirse en la sala de referencia de la capital del Baix Empordà.

Programado por el Ayuntamiento, hoy ofrece estrenos, documentales y cine infantil.

Y las proyecciones mensuales del Ciclo Gaudí.

Fomento Mataroní (Mataró)

El 2 de febrero de 1897, el cine llegó por primera vez en Mataró.

Fue el entonces conocido como Teatro Principal (y también al desaparecido Euterpe), que funcionaba como sala de espectáculos desde 1832.

En 1910 se convirtió en la sede social de Fomento Mataroní e inició de manera oficial su actividad como cine.

Exceptuando el paréntesis de la Guerra Civil, funcionó con normalidad hasta 1967.

Fue entonces cuando, debido a su estado ruinoso, se decidió cerrarlo y derribarlo.

En el mismo lugar se levantó uno de nueva planta, de estructura funcional y moderna pero conservando la entrada porticada de la calle Nueva, que abrió puertas en 1971.

Es la primera sala del Maresme en incorporar el sistema de sonido Dolby Stereo los años 80, mejora que junto con otras actualizaciones técnicas y

de servicios, lo sitúa como una opción de ocio para los habitantes de Mataró, que aún hoy pueden disfrutar en ella de estrenos entre uno y dos días a la semana.

Teatro Cine Condal (Ripoll)

El Salón Condal, obra del arquitecto Antoni Coll y Fort, comienza las proyecciones de cine en 1917.

En las primeras décadas de funcionamiento, el Condal programaba sesiones de cine, pero también acogía representaciones teatrales, sesiones de baile, conferencias y mítines políticos, carácter multifuncional que ha perdurado hasta hoy.

Ofreció una programación regular a los habitantes de Ripoll de la mano de las diversas sociedades que lo explotaron,

hasta que en 1990 lo adquiere y lo reforma muy notablemente el Ayuntamiento de Ripoll que el reabre en 1995 con la voluntad de convertirlo en un espacio al servicio de la comunidad.

Desde 1998 está coprogramado por el ente municipal y por la empresa Circuit Urgellenc, propiedad del académico

y Miembro de Honor Pedro Aumedes, que recientemente, con los efectos de la pandemia del Covid-19,

ha puesto en marcha una campaña con el objetivo de salvar los cines de pueblo, proponiendo al público adquirir abonos anticipados para usar cuando las salas recuperen la normalidad.

Desde hace pocos meses acoge las proyecciones del Ciclo Gaudí.

Cines Imperial (Sabadell)

Inaugurada en 1911 como Gran Salón Imperial, la popular sala sabadellense tenía capacidad para más de mil espectadores.

Las sesiones de cine mudo se alternaban con espectáculos de variedades, y en 1913 debutó una jovencísima Raquel Meller.

Desde 1929, el cine sonoro se afincó en el Imperial. Como curiosidad, el prestigioso director de fotografía

y Miembro de Honor de la Academia Tomás Pladevall trabajó en los años 60 como ayudante del proyeccionista.

En 1989 cerró puertas, ante la decreciente asistencia de público.

Pero en 1993, ante la amenaza de derribo, se inició una campaña ciudadana para la recuperación del Salón Imperial que culminó en una reforma integral a cargo del Ayuntamiento

que quiso homenajear la sala histórica construyendo una fachada réplica de el original.

Desde 2003 es un multicines de once pantallas.

Cines Cataluña (Terrassa)

Inaugurado en marzo de 1916, el entonces llamado Salón Cataluña se convirtió en un lugar de referencia en Terrassa.

Después de 3 décadas en manos de la empresa que gestionaba tres cines más de la capital vallesana,

desde mediados y hasta finales de los 90 cierran progresivamente las salas de cine en el centro de Terrassa y el Cataluña sigue la misma suerte en 1999.

Pocos meses se hace cargo del Ayuntamiento, lo renueva, y el año 2000, con el nombre de Club Cataluña, se reanudan las proyecciones, con una programación estable de miércoles a domingo,

destinando los lunes y martes a acoger actividades y ciclos de entidades terrassenques, y con un acuerdo con la ESCAC, instalada a la ciudad desde el 2003,

para acoger actos, clases, proyecciones y rodajes de la escuela.

Cine Cataluña (Ribes de Freser)

Inaugurado en 1900 bajo el nombre de Teatro Taga, es una de las salas más antiguas del estado, si bien no está documentado el año exacto de inicio de las proyecciones.

Tras decirse Fomento los años 20, y Casal ribetes a partir de 1932, en 1956 la sala toma el nombre que ha perdurado hasta hoy: Cine Cataluña.

En 1970 sufre una importante remodelación del espacio y a finales de siglo moderniza sistema de sonido y proyector

y hace un cambio de sillas que deja el aforo en las 180 butacas actuales.

Desde el 2009 los Amigos del Cine de la Vall de Ribes, que ya hacían sesiones de cineclub, asumen la gestión de la sala en col • colaboración con el Ayuntamiento.

En el año 2014 se organiza la primera edición del Festival bocio, en 2017 se inician las proyecciones del Ciclo Gaudí, y el año 2018 el cine se adhiere a la Filmoxarxa.